Por mucho que les digamos que tengan cuidado, la ropa de los más pequeños acaba siempre en la lavadora e inevitablemente, cuantos más lavados realizamos, más se estropean las prendas. Por eso, te proponemos la operación lavado con cuidado.
Está claro que el primer paso siempre es intentar evitar que se manchen. Si van a ayudarte en la cocina, a comer chocolate o helados o a dar rienda suelta a su creatividad, lo mejor es que utilicen siempre una bata o babero grande que cubra su ropa y sea impermeable.
Ahora bien, si hemos llegado tarde o las manchas han sido inevitables, toca lavarlas. Normalmente tendemos a utilizar un programa largo y a una temperatura y potencias altas para ver si así salen las manchas pero es un error. Ese tipo de lavados, lo único que hace es desgastar los tejidos rápidamente.
Por eso, la mejor opción es utilizar un quitamanchas y aplicarlo antes de introducir la ropa en la lavadora. Con este pequeño y sencillo gesto, evitaremos abusar de los programas antes mencionados y podremos optar por un lavado más suave y, por tanto, más cuidadoso con nuestras prendas.
¿Qué haces tú para que su ropa dure el mayor tiempo posible?