Se reconocen muy fácilmente porque es un dolor localizado en un lateral de la cabeza aunque a veces puede afectar a los dos a la vez, además, puede estar precedido o acompañado de síntomas visuales, neurológicos o gastrointestinales.
Afortunadamente en los últimos años se están desarrollando diferentes y nuevos fármacos contra esta dolencia cada vez con mejores resultados.
Por si esto fuera poco, en nuestras manos tenemos el poder de reducirlas. Sabemos que es difícil pero tienes que intentar relajarte ya que nada peor que el estrés para alimentar una buena migraña.
A diario, si puedes antes de acostarte o al levantarte para que se convierta en un hábito, estira lentamente el cuello hacia un lado y otro para destensar los músculos.
Por último, vigila lo que comes. A todos no nos sientan igual los alimentos que ingerimos pero según estudios científicos quienes padecen migrañas deben tomar fresas o tomates ya que la vitamina C posee cierto efecto analgésico y evitar sustancias excitantes como café o chocolate o el alcohol.
¿A ti te toca sufrirlas?