Cantidades:
800 gramos de calabaza pelada.
Una patata mediana.
Media cebolla dulce.
Aceite de oliva virgen extra.
700 mililitros de caldo de verduras o agua.
Sal al gusto.
Picatostes para el toque crujiente.
Paso 1: pela la calabaza, quítale las pepitas y córtala en dados junto con la patata y media cebolla dulce.
Paso 2: rehoga todas las verduras en una olla con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra durante cinco minutos para potenciar todo su sabor.
Paso 3: cubre los ingredientes con agua o caldo de verduras, añade sal al gusto y deja cocer a fuego medio durante unos 20 minutos, hasta que la calabaza esté muy tierna.
Paso 4: tritura todo con la batidora hasta conseguir una textura fina y sedosa, sin ningún grumo.
Paso 5: sirve tu crema caliente y acompáñala con unos picatostes si buscas un contraste crujiente.