Rosquillas borrachas de anís, el dulce tradicional más tierno

Sobre la encimera de una cocina se puede ver un primer plano de unas rosquillas borrachas espolvoreadas con azúcar al lado de los ingredientes para prepararlas: aceite, anís, azúcar, levadura y harina de trigo.

Rosquillas borrachas con un toque de anís

Cantidades:

500 g de harina de trigo.

125 ml de vino blanco.

125 ml de licor de anís dulce.

125 ml de aceite de oliva suave.

50 g de azúcar blanco (más extra para rebozar).

8 g de levadura en polvo (media bolsa).

Un trozo de corteza de naranja fresca.


Paso 1: calienta el aceite de oliva suave en una sartén con la corteza de naranja hasta que se dore. Retira la corteza, aparta el aceite del fuego y deja que se enfríe por completo.


Paso 2: en un bol grande, vierte el aceite aromatizado ya frío, el vino blanco, el licor de anís dulce y el azúcar. Remueve bien con unas varillas para disolver el azúcar.


Paso 3: añade la harina tamizada junto con la levadura poco a poco. Mezcla primero con una cuchara y luego amasa con las manos hasta lograr una masa elástica que no se pegue. Déjala reposar diez minutos.


Paso 4: toma porciones de masa, haz cordones y une los extremos formando las rosquillas. fríelas en abundante aceite bien caliente hasta que se doren, escúrrelas y pásalas de inmediato por un plato con azúcar.

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