Cantidades:
125 ml de agua.
50 gramos de mantequilla.
75 gramos de harina de trigo.
2 huevos medianos o grandes.
Una pizca de sal.
Aceite de girasol para freír.
Azúcar y canela molida para rebozar.
Paso 1: hierve en un cazo el agua con la mantequilla y la sal. Añade la harina de golpe y remueve con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea que se despegue de las paredes.
Paso 2: retira del fuego, deja templar un minuto e incorpora los huevos de uno en uno, batiendo bien tras cada adición hasta lograr una textura fina y brillante.
Paso 3: toma pequeñas cantidades de masa con ayuda de dos cucharas y fríelas en abundante aceite caliente a fuego medio hasta que se inflen y doren.
Paso 4: escurre el exceso de aceite sobre papel absorbente y reboza inmediatamente en la mezcla de azúcar con canela antes de servir.