Valor nutricional calabacín

El calabacín (Cucurbita pepo L.) pertenece a la familia de las cucurbitáceas y es una de las hortalizas más consumidas en nuestra dieta mediterránea. Se cultiva en regiones templadas y cálidas de todo el mundo y destaca por su ligereza, versatilidad culinaria y excelente perfil nutricional.

Una de sus principales características es su alto contenido en agua (más del 90 %), lo que lo convierte en un alimento ligero y refrescante.

Además, aporta mucílagos, un tipo de fibra soluble que ayuda a proteger la mucosa digestiva y favorece el tránsito intestinal. Su textura suave y su fácil digestión lo hacen ideal en situaciones de digestiones pesadas, gastritis o estreñimiento, y puede resultar bien tolerado en personas con SIBO (sobrecrecimiento bacteriano), siempre adaptando la preparación culinaria.

alimento calabacín

Desde el punto de vista nutricional, el calabacín aporta vitamina C, un antioxidante importante para el sistema inmunitario, así como potasio, un mineral esencial para el equilibrio de líquidos y el buen funcionamiento muscular y cardiovascular. Una ración habitual puede aportar hasta un 26 % de la ingesta diaria recomendada de vitamina C en adultos jóvenes.

Gracias a su bajo contenido en sodio, es especialmente recomendable para personas con hipertensión o enfermedades cardiovasculares.

Otro de sus grandes atractivos es su bajísimo aporte calórico: solo 17 kcal por cada 100 gramos, lo que lo convierte en un ingrediente perfecto para platos ligeros, equilibrados y saciantes, sin renunciar al sabor.

Tips y trucos

¿Influye la forma de cocinar el calabacín?

La ciencia también ha puesto el foco en cómo la preparación influye en sus propiedades. Un estudio reciente (Influence of Cutting Dimensions and Cooking Methods on the Nutritional Composition and Sensory Attributes of Zucchini, Abellán et al.) observó que:

  • El tamaño del corte afecta a sus características: los trozos más grandes conservan mejor algunos nutrientes, mientras que los más pequeños resultan más atractivos en textura y apariencia.
  • El salteado puede mejorar ciertos compuestos antioxidantes, aunque aumenta ligeramente el valor calórico.
  • La cocción al vapor es ideal para conservar el color, la textura y la calidad visual.

Curiosidades

  • ¿Sabías que el calabacín llegó a Europa desde América a principios del siglo XVI? Aunque hoy lo asociamos a la cocina mediterránea, su historia es viajera. Además, botánicamente se considera una fruta, aunque lo consumamos como verdura. Y un dato curioso más: cuanto más pequeño se recolecta, más tierno y suave es su sabor, lo que explica por qué los calabacines jóvenes son tan apreciados en cocina.

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