Valor nutricional pavo
El pavo es una carne magra, rica en proteínas de alto valor biológico (es decir, de alta calidad, con buena digestibilidad y un perfil completo de aminoácidos esenciales). Un filete de pechuga de 100 gramos, sin piel y cocinado a la plancha, aporta unas 125 calorías y alrededor de 30 g de proteína.
Destaca por su aporte en vitaminas del grupo B, especialmente B3, B6 y B12, además de riboflavina, tiamina y ácido fólico, nutrientes esenciales para el metabolismo energético y el buen funcionamiento del sistema nervioso.
En cuanto a minerales, el pavo es una fuente importante de selenio, fósforo y zinc, y también contiene hierro, magnesio, colina y potasio. El selenio favorece la función inmune y tiroidea, mientras que el hierro y la vitamina B12 son fundamentales en la prevención de la anemia.
Respecto a su perfil lipídico, presenta más grasas insaturadas que saturadas y menos colesterol que las carnes rojas. Su bajo contenido en grasa saturada y colesterol se asocia con un menor riesgo cardiovascular. Además, es rico en ácidos grasos insaturados, especialmente en ciertas razas tradicionales como la Broad-Breasted Bronze, un pavo doméstico de gran tamaño y rápido crecimiento, criado principalmente por su elevada producción de carne, en particular de pechuga.
El pavo también aporta compuestos bioactivos como creatina, carnosina y taurina, con potencial antioxidante y beneficios sobre la salud muscular.
A pesar de sus beneficios, conviene evitar sus derivados procesados (fiambres, salchichas, etc.), que suelen contener más grasas poco saludables y sodio, compuestos que pueden resultar perjudiciales. También es recomendable priorizar métodos de cocción saludables, como el horneado, evitando frituras o exceso de aderezos, para preservar mejor su perfil nutricional.
El pavo es, en definitiva, un alimento excelente para incluir en una gran variedad de platos: ensaladas, sopas, curris, guisos, bocadillos, entre otros.
Curiosidades
- El pavo ha sido protagonista en festividades como Acción de Gracias (EE.UU.) y Navidad, existe el mito de la “somnolencia del pavo post-festiva”, que se suele asociar a su triptófano, pero el contenido no es ni extraordinario ni superior al de otras carnes; la somnolencia suele deberse más a las comidas copiosas.
- Un aspecto interesante es que la FAO reconoce al pavo como una carne accesible y nutritiva en países en desarrollo debido a su bajo coste.
- Los pavos pueden correr y volar. A pesar de su tamaño, los pavos silvestres pueden correr hasta 30 km/h y volar cortas distancias a unos 90 km/h.
- Tienen una vista privilegiada. Pueden ver en color y tienen un campo de visión de casi 300 grados, lo que les da gran capacidad para detectar depredadores.
- El característico “gobble” (el sonido de los machos) es exclusivo de los pavos machos y puede escucharse a más de un kilómetro de distancia.